martes, junio 28, 2011

Ser mamá

Esto de ser mamá no solo tiene su lado maravilloso y feliz que todos pretendemos mostrar...en mi corto recorrido, pensé que era la única loca que a veces añoraba la soledad en todo su sentido y con mayúscula, con días de furia en los que mi lado oscuro afloraba en su máxima expresión, momentos en que el negativismo, apatía y desesperanza eran los protagonistas. Pero después de algunos cafés y conversación con mis pares, muchas tenemos nuestros días en los que quisiéramos no tener la tremenda responsabilidad de tener hijos, no tener que planificar el día a día entorno a esas personitas a cada rato y cada instante, días en que añoramos la independencia, en que quisiéramos incluso estar viajando sin rumbo solo dejandonos llevar. En fin, creo que el cansancio fisico lo trastorna todo. Pero luego nuestra realidad se hace presente y nos guiña un ojo, nos recuerda el lado hermoso y sublime de esta historia, nos aterriza a lo esencial. La carita de mis hijos al despertar, una palabra graciosa de Renato o un logro de Bruno borran miles de días de furia que haya tenido.

En todo este cuento, ha sido muy sanador reconocer que tener este tipo de pensamientos fugaces y trastornados es absolutamente normal y producto del agotamiento. Y que cuando pasa la tormenta del mal genio todo es absolutamente perfecto y bello.

6 comentarios:

Mª Alejandra dijo...

que lindo pili!!!

La chica de las flores. dijo...

Es precioso lo que has escrito...

Yo a veces me siento así, querría momentáneamente vivir sin prisas, sin ninguna tarea urgente, ni correr a dar agua, besos, tiritas...

Pero cuando ese instante pasa y vuelve a mi ser mi rol de madre, pienso "cómo pude desear la paz, si la paz es ésto!"

Muchos besos!!!

mariagloria dijo...

Muy linda entrada!!! besos

Natalia dijo...

Valiente por decirlo!!!! Supongo que nos a pasa a todas... pero mejor voy a hablar por mí. Ayer mismo publiqué en facebook una frase (en broma, por supuesto) que decía lago así como: "Vendo trillizos, lindos, amorosos e inteligentes, pero AGOTADORES". Hay momentos en que realmente quieres devolverlos... y es de valientes decirlo y compartirlo entre nosotras. En completamente NORMAL que nos ocurra.

Por supuesto que siempre los queremos más que a nada o nadie en el mundo, pero somos personas... y el problema es que ellos no parecen percatarse de eso y nos llevan hasta el límite.

En fin, solamente quería decirte que TE ENTIENDO.

Un abrazo.

Mami dijo...

Me sumo a tu post... siendo mamá de dos pequeñas a veces la copa se desborda...
Entre el trabajo de oficina y las tareas de la casa, no tengo un minuto para mi, lo cual a veces me pasa factura y mi genio malo aflora, trato de imaginarme mi vida sin ellas y no puedo, me siento vacía y termino reconociendo que esa es la vida, y que las dos princesas SON mi vida...¿contradictorio? ... no, creo que el amor de mamá es incondicional, aunque a veces nos agotemos...


Un abrazo y un beso a los enanos...

Carolina García Gómez dijo...

No dudés en que todas tenemos esos días!!!! Elproblema es que nos cuesta aceptarlo, pues es socialmente censurado. Pero tenemos que luchar por reconocer que son sentimientos totalmente humanos y normales y que es hasta sano tener esos días. Besos.